viernes, 25 de diciembre de 2009

Brindis de Navidad

En estas fiestas de Navidad, me viene a la memoria un libro que ayudé a editar en inglés en 1997. Se trata de My Cuban Cocktail Recipe Book de Ramón Pedreira Rodríguez. Incluye varias recetas de cocteles cubanos.
Entre ellos no podía faltar el famoso daiquirí, que ya conmemora su centenario.
Es un coctel cubano clásico, preparado a base de ron añejo blanco Bacardí, de la casa fundada en Cuba, en el siglo diecinueve, por el catalán Facundo Bacardí Massó.
Para nuestro brindis de Navidad, la fórmula es la siguiente:

INGREDIENTES
½ limón para zumo
½ cucharadita de azúcar blanco
45 mililitros de ron Bacardí añejo blanco
hielo bien picado

MODO DE PREPARACIÓN
1. Mezclar primero el azúcar con el zumo de limón para diluirla bien.
2. Añadir el hielo picado y el ron.
3. Agitar bien todos los ingredientes.
4. Servir en copas frías de coctel.

¡Feliz Navidad!

[En la imagen: Ramón Pedreira Rodríguez: My Cuban Cocktail Recipe Book, Editorial José Martí, 1997.]

viernes, 18 de diciembre de 2009

Master de traducción en Barcelona

El 20 de octubre de 2009 comenzó el VII Master de Traducción Científico-Técnica correspondiente al curso 2009–2010 en el Instituto de Educación Continua de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona. Así pues, a partir del 25 de noviembre de 2009, y por séptimo año consecutivo, me ha correspondido tratar el tema “Redacción y revisión en diversos ámbitos científicos y técnicos” con el siguiente contenido general:

Redacción y revisión en diversos ámbitos científicos y técnicos
1. El ámbito de trabajo del traductor científico
Primera parte: Las editoriales científicas
Generalidades: Los traductores autónomos. Inversiones básicas y gastos. La gestión de trabajo en editoriales y revistas científicas. La relaciones con los clientes. La organización del trabajo para editoriales y revistas científicas. La situación actual del sector editorial. Las editoriales científicas y su volumen de producción. Por ciento de obras traducidas. La política o línea editorial. Estructura y organización editorial. El proceso de producción editorial. El director y el redactor jefe. El consejo asesor. El consejo editorial. El departamento de redacción. El jefe de redacción. El redactor editorial. La relación editorial-traductor.
Segunda parte: Las revistas científicas
Particularidades de las revistas científicas. La política o línea editorial. Estructura y organización. El proceso de producción de la revista. El editor y el editor ejecutivo. El consejo asesor. El consejo editorial. El editor temático. El asistente de edición. El estilo de la revista. La relación revista-traductor. La visibilidad de una revista científica. El factor de impacto. El artículo científico. Los textos: resumen, introducción, materiales y métodos, discusión y conclusiones. Las bibliografías y referencias. Las tablas y los recuadros. Las ilustraciones y los pies de figura. El arbitraje de los manuscritos. Los árbitros. Aceptación y devolución de manuscritos. Ética.
2. Redacción y revisión editorial
Tercera parte: Normas de estilo editorial
La revisión de estilo editorial. La necesidad de la normalización de los procesos repetitivos. La normalización de las publicaciones científicas. Los aspectos generales más normados. La traducción científica y la aplicación de las normas editoriales para la presentación de originales y traducciones. Las normas, requisitos y manuales de estilo. El modelo del Chicago Manual of Style. Los manuales generales de estilo. Los requisitos para la presentación de originales y traducciones en las revistas científicas. La norma de Vancouver.
Cuarta parte: Herramientas para el tratamiento de los textos científicos
Los manuales de estilo científicos. Manuales de estilo para las publicaciones de matemáticas, física y ciencias del espacio. Manuales de estilo para las publicaciones de química, energía y medio ambiente. Manuales de estilo para las publicaciones de biología molecular, genética y biología general. Manuales de estilo para las publicaciones de medicina, farmacología y ciencias de la salud. Manuales de estilo para las publicaciones de técnica, ingeniería e informática. Resumen.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Cambio climático y bosques perdidos

Ahora, cuando en la Conferencia sobre Cambio Climático de Copenhague se discute el futuro inmediato de nuestro planeta —según los más pesimistas—, viene a cuento —aunque sea ya demasiado tarde— recordar los bosques perdidos.
Se cuenta que, en su mejor momento, Cuba —con una masa forestal estimada entonces entre 93 % y 96 % de su suelo— se podía recorrer de un extremo a otro bajo la sombra de sus tupidos bosques.
Más de quinientos años de sobreexplotación colonial y republicana, y de fracasados proyectos de cambio social, han reducido esa masa a aproximadamente 15 %, y la ha limitado prácticamente a sus zonas más intrincadas.
De lo poco que se ha salvado y de su historia trata este libro de Enrique Del Risco Rodríguez —Cuban Forests. Their History and Characteristics, que traduje al inglés hace diez años, en 1999.
Devorados por la tala indiscriminada para levantar viviendas, cercados, almacenes, empalizadas y fortificaciones; para la construcción naval de más de un centenar de barcos para las flotas españolas en el Arsenal de La Habana, en el siglo dieciocho; y para satisfacer la voracidad de los latifundios ganaderos, y alimentar con leña y ganar espacios de cultivo para la insaciable industria azucarera, poco queda de aquellos bosques majestuosos que fueron hace siglos el hábitat de las comunidades aborígenes, la admiración de los conquistadores y fuente incalculable de riqueza para los colonizadores.
Hoy, sin los bosques perdidos, vamos camino de que, cada vez más, nos sobre el dióxido de carbono y nos falte oxígeno.

[En la imagen: Enrique Del Risco Rodríguez: Cuban Forests. Their History and Characteristics, Editorial José Martí, 1999.]

viernes, 4 de diciembre de 2009

Traducciones canadienses

No hay fronteras estancas al paso de las ideas, ni siquiera las que se creen más herméticas. Al menos, no ante los gestos de amistad. Me acaba de llegar, vía La Habana-Florencia-Barcelona, un número atrasado de la revista Casa de las Américas (no. 220, julio-septiembre de 2000) que manos amigas me rescataron del olvido. En él se publicaron mis “traducciones canadienses”, que incluyen cinco cuentos de Mavis Gallant (1922), Alice Munro (1931), Leon Rooke (1934), Alistair MacLeod (1936), Barbara Gowdy (1950) y un guión cinematográfico de David Cronenberg (1943). Fueron publicados en ese número monográfico dedicado a Canadá, en la sección “Textos canadienses / Letras” recopilada por Keith Ellis e ilustrados por Michael P. Callahan.

Estas traducciones son:
1. Mavis Gallant: “El domingo después de Navidad” [The Sunday After Christmas] (pp. 48–51)
2. Alice Munro: “El bote hallado” [The Found Boat] (pp. 54–61)
3. Leon Rooke: “El juez: arte de llanuras altas [The Judge: High Plains Art] (pp. 76–79)
4. Alistair MacLeod: Hay una estación para todo [To Everything There’s a Season] (pp. 82–86)
5. Barbara Gowdy: “Raras veces consideramos el amor” [We So Seldom Look on Love] (146–154)
6. David Cronenberg: “La cámara” [Camera] (pp. 113–117).

Casa de las Américas publicó además, en un número posterior (223, abril-junio de 2001), mi traducción del ensayo de la profesora estadounidense Roxanne Dunbar-Ortiz (1938): "James Joyce y la tradición revolucionaria anticolonialista" [James Joyce and the Tradition of Anti-Colonial Revolution] (pp. 44-59).

[En la imagen: Portada de la revista Casa de las Américas, no. 220, año xli, julio-septiembre de 2000, ilustrada por Michael P. Callahan.]

viernes, 27 de noviembre de 2009

Kennedy y el Muro de Berlín

John F. Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, murió asesinado en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963. Veintiséis años después, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín.
Hace unos años hice la traducción de este breve discurso que, en los días cuando Europa conmemora la reunificación alemana y pone en práctica nuevas fórmulas de unificación, evidencia su carácter profético.

Discurso Ich bin ein Berliner [Yo soy un berlinés]
(Berlín, 26 de junio de 1963)

Me siento orgulloso de visitar esta ciudad como huésped de vuestro distinguido alcalde, quien ha simbolizado por todo el mundo el espíritu combativo de Berlín Occidental. Y me siento orgulloso de visitar la República Federal Alemana con vuestro distinguido canciller, quien durante tantos años ha comprometido a Alemania con la democracia y la libertad, y de venir aquí con mi compatriota estadounidense, general [Lucius D.] Clay, quien ha permanecido en esta ciudad durante sus grandes momentos de crisis y que volverá otra vez, si fuese necesario.
Hace dos mil años, el orgullo mayor era decir: «Civis romanus sum» [Soy ciudadano romano]. Hoy, en el mundo libre, el mayor orgullo es decir: «Ich bin ein Berliner» [Yo soy un berlinés].
¡Agradezco a mi intérprete que traduzca mi alemán!
Hay muchos pueblos en el mundo que no comprenden realmente, o dicen que no comprenden, cuál es la gran disyuntiva entre el mundo libre y el mundo comunista. Que vengan a Berlín. Hay quienes dicen que el comunismo es la corriente hacia el futuro. Que vengan a Berlín. Y hay quienes dicen, en Europa y en otros lugares, que podemos trabajar con los comunistas. Que vengan a Berlín. Y hay hasta unos cuantos quienes dicen que es cierto que el comunismo es un sistema funesto, pero que nos permite progresar económicamente. Lass’ sich nach Berlin kommen. Que vengan a Berlín.
La libertad afronta muchas dificultades y la democracia no es perfecta, pero nunca hemos tenido que levantar un muro para impedir que nos abandonen. Quiero expresar, a nombre de mis compatriotas, que viven a muchos kilómetros de distancia, en el otro lado del Atlántico, y quienes se encuentran a mucha distancia de vosotros, que ellos se enorgullecen enormemente de poder compartir con vosotros, incluso en la distancia, la historia de los últimos dieciocho años. No conozco ningún pueblo, ninguna ciudad, que haya sido sitiada durante dieciocho años y viva aún con la vitalidad y la fuerza, y la esperanza y la determinación, que la ciudad de Berlín Occidental. Aunque el muro es la demostración más evidente y vívida de los fracasos del sistema comunista que todo el mundo puede ver, no nos complace, porque —como ha expresado vuestro alcalde— es una ofensa no sólo contra la historia, sino contra toda la humanidad; porque separa familias, divide esposos y esposas, hermanos y hermanas; y divide un pueblo que desea reunificarse.
Lo que es válido para esta ciudad, es válido para Alemania. No se puede garantizar una paz duradera en Europa mientras a uno de cada cuatro alemanes se le niegue el derecho elemental de las personas libres, que es poder escoger libremente. En dieciocho años de paz y buena fe, esta generación de alemanes se ha ganado el derecho a ser libre, incluido el derecho a la reunificación familiar y nacional en una paz duradera, con buena voluntad hacia todos los pueblos. Vosotros vivís en una isla de libertad defendida, pero vuestras vidas son parte de la tierra firme. Por eso, permitidme pediros, para terminar, que elevéis vuestros ojos más allá de los peligros de hoy, hasta las esperanzas de mañana; más allá de la libertad sólo de esta ciudad de Berlín, o de vuestro país, Alemania, hasta el progreso de la libertad en todas partes; más allá del muro hasta el día de la paz con justicia; más allá de vosotros y de nosotros hasta toda la humanidad.
La libertad es indivisible y, cuando una persona es esclava, todos los demás no somos libres. Cuando todas las personas son libres, entonces podemos mirar adelante, hacia el día en que esta ciudad se unifique en una sola, y este país y este gran continente europeo se unan a un mundo pacífico y esperanzado. Cuando llegue finalmente ese día —y llegará— la población de Berlín Occidental podrá sentir la seria satisfacción por el hecho de haber estado en la primera línea de fuego durante casi dos décadas.
Todas las personas libres, dondequiera que vivan, son ciudadanos de Berlín y, por lo tanto, me enorgullezco de las palabras «Ich bin ein Berliner».

[John Fitzgerald Kennedy: No preguntes lo que tu país puede hacer por ti y otros discursos, Colección Las Voces de la Democracia 01, PMI S.A., 2008.