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viernes, 10 de diciembre de 2010

Guía de literatura para niños

Ya se encuentra a la venta 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer. Quince de los veinte años que trabajé en el Instituto Cubano del Libro como redactor, jefe de redacción y redactor jefe, los dediqué a trabajar en la Editorial Gente Nueva, especializada en la publicación de literatura para niños y jóvenes, donde dirigí, como especialista principal, el proyecto editorial «Por los caminos de La Edad de Oro». [1]
Por eso, mi colaboración con el equipo de cinco traductores de 1001 libros infantiles (…), editado originalmente en inglés por Quentin Blake y Julia Eccleshare, fue un trabajo relacionado con un tema que me es muy familiar. De esa obra, traduje las páginas 8–11, 170–244, 772–937 y 952–957.
Los libros incluidos en su índice están ordenados según los grupos de edad a los que están dirigidos y comprenden las secciones siguientes 0–3 años, +3 años, +5 años, +8 años y +12 años.
Las fichas de las obras incluyen reproducciones de las cubiertas de sus ediciones, de sus ilustraciones interiores, de ilustraciones relacionadas con los textos e imágenes de los autores seleccionados.
Es otra obra de referencia útil en la biblioteca de un traductor.

[1] Ver «Por los caminos de La Edad de Oro», 9 de julio de 2010 y «Ediciones de educación sexual infantil», 16 de julio de 2010.

[En la imagen: Quentin Blake y Julia Eccleshare (eds.): 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer, Grijalbo, 2010.]

viernes, 16 de julio de 2010

Ediciones de educación sexual infantil

Mi trabajo de edición de mayor tirada —con una impresión original de 100.000 ejemplares en 1979, seguida por una reimpresión de 150.000 ejemplares en 1980, y otra reimpresión en 1986— fueron dos pequeños volúmenes complementarios de 84 páginas cada uno, dirigidos a dos públicos diferentes, aunque íntimamente relacionados. Se trata de Antes de que nazca un niño —para niños y niñas de aproximadamente diez años— y Cuando tu hijo te pregunta —para que los padres pudiesen orientar a sus hijos durante la lectura del primero.
Ambos títulos son obra del neonatólogo alemán Heinrich Brückner, autor de varias obras dirigidas a la educación sexual de niños, adolescentes, jóvenes, adultos, madres y padres; entre ellas, estas dos obras tituladas originalmente en alemán: Bevor ein Kind geboren wird y Wenn dein Kind dich fragt.
Formaban parte de un proyecto editorial de educación sexual general que incluyó, además, la publicación de estas otras obras del mismo autor, aunque cuidadas por otros editores: ¿Piensas ya en el amor? (Editorial Gente Nueva, 1981), para adolescentes; y Mamá, papá y yo (Editorial Gente Nueva, 1983), para niños de tres a siete años.

[En la imagen: Heinrich Brückner: Bevor ein Kind geboren wird, Kinderbuchverlag, 1979 / Antes de que nazca un niño (traducción de Francisco Díaz Solar), Editorial Gente Nueva, 1979.]

viernes, 9 de julio de 2010

La «enciclopedia juvenil»

Por los caminos de La Edad de Oro fue —al menos eso creo yo— el proyecto editorial más ambicioso de la literatura infantil y juvenil cubana en el siglo veinte. Durante varios años de trabajo, un equipo entusiasta de asesores, autores, ilustradores, redactores editoriales, diseñadores gráficos, mecanógrafas y correctores tipográficos me acompañaron en esa aventura de la que fui secretario ejecutivo de su comité editorial y jefe de redacción.
Durante esos años, preparamos y terminamos editorialmente los textos de los doce tomos previstos en el proyecto, que incluyeron temas de arte, literatura, ciencia y ciencias sociales para un público lector comprendido entre los diez y los dieciséis años. Pretendíamos, entre todos, seguir los pasos de la revista mensual La Edad de Oro, redactada por José Martí a finales del siglo diecinueve. «Para los niños —escribió en su primer número— es este periódico, y para las niñas, por supuesto». [1]
Sin embargo, en lugar de emplear la estructura de aquella revista periódica, Por los caminos… se diseñó de forma muy semejante al Tesoro de la Juventud y al Book of Knowledge, que fueron herramientas muy útiles en las décadas de 1930, 1940 y 1950 para promover la lectura y para abrir las puertas del conocimiento de una forma entretenida.
Lamentablemente, sólo se publicaron los cuatro primeros tomos de Por los caminos…. El resto fue a parar al desguase. El proceso de composición e impresión se dilató de manera interminable durante años hasta que se interrumpió al fin por falta de recursos financieros. En realidad, el proyecto murió por la falta de interés y el inmovilismo de las instancias ministeriales que lo habían propuesto en sus inicios y que se habían comprometido a apoyarlo.
Por una infeliz coincidencia, Por los caminos… tuvo el mismo final que aquella revista ilustrada de 32 páginas que redactó Martí, y que sobrevivió también solo cuatro números —de julio a octubre de 1889—, asimismo por una falta de recursos financieros provocados, según su redactor, por el «choque con las ideas, ocultas hasta ahora, o el interés alarmado del dueño de La Edad». [2]

[1] José Martí: «A los niños que lean La Edad de Oro», en La Edad de Oro, publicación mensual de recreo e instrucción dedicada a los niños de América, Nueva York, no. 1, julio de 1889.
[2] José Martí: «Carta a Manuel Mercado», 26 de noviembre de 1889, Obras completas, Editorial Nacional de Cuba, 1965, tomo 20, p. 153.

[En la imagen: Varios autores: Por los caminos de La Edad de Oro, tomo 1, Editorial Gente Nueva, 1995. (Ejemplar de biblioteca.)]

viernes, 28 de mayo de 2010

Ediciones científicas para niños

Uno de los trabajos más gratificantes de mi relación de colaboración con la Editorial Elfos Scientiae (Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, CIGB) de La Habana —que mencioné la semana pasada—, [1] fue el trabajo de edición y revisión que hice para la Serie Mi Aventura, dentro de la Colección Elfos Scientiae para Niños, que publicó los títulos siguientes:
1. Rolando Pajón Feyt: Mi Aventura: Alejandro y los microbios, Colección Elfos Scientiae para Niños, Elfos Scientiae, 1997
2. Rolando Pajón Feyt: Mi Aventura: Alejandro y los replicantes, Colección Elfos Scientiae para Niños, Elfos Scientiae, 1997
3. Rolando Pajón Feyt: Mi Aventura: Alejandro y los mutantes, Colección Elfos Scientiae para Niños, Elfos Scientiae, 1997
4. Manuel Raíces: Mi Aventura: el enigma del torbellino, Colección Elfos Scientiae para Niños, Elfos Scientiae, 1997
La idea detrás de este proyecto era acercar la ciencia —en particular, la ingeniería genética y la biotecnología— a los niños que cursaban estudios primarios entre cuarto y sexto grados. Se trataba de editar pequeños volúmenes con cuentos ilustrados en blanco y negro para colorear, con temas científicos escritos por dos investigadores del CIGB, los doctores Rolando Pajón Feyt [2] y Manuel Raíces.
Fue un proyecto editorial que obtuvo entonces una buena aceptación en las ferias del libro locales y comentarios favorables de la crítica. Una entrevista de prensa realizada al Dr. Guillermo J. Padrón, editor ejecutivo de Elfos Scientiae, acerca de las particularidades de este proyecto, [3] se puede leer aquí, y también en la Sección «Dossier de prensa» de mi perfil profesional en www.ediciona.com.

[1] Cf. «Edición y traducción científica», 21 de mayo de 2010.
[2] A esta época corresponde también mi colaboración en el asesoramiento editorial de la novela de tema conservacionista para jóvenes del Dr. Rolando Pajón Feyt, El último de los azules (Gente Nueva, 2002).
[3] Alexis Schlachter: «Editorial científica… ¿para niños?», en la página web de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, junio de 1999.

[Imagen: Rolando Pajón Feyt: Mi Aventura: Alejandro y los microbios, Serie Elfos Scientiae para Niños, Elfos Scientiae, 1997.]